A junio, los ingresos totales de la Administración Central sumaron PYG 26,9 billones, con un aumento interanual de 0,5%, explicado por la contribución positiva de los ingresos tributarios y otros ingresos no tributarios. Sin embargo, el resultado fue atenuado por la caída de los ingresos no tributarios, debida a menores recursos de las binacionales.
El gasto total acumulado ascendió a PYG 28,6 billones, aumentando 11,7% en términos interanuales, impulsado por la incidencia en gastos vinculados al uso de bienes y servicios con incidencia de 4,3 puntos porcentuales (p.p.), remuneraciones (3,5 p.p.), prestaciones sociales (3,5 p.p.) y otros gastos administrativos (1,8 p.p.).
De esta manera, el gasto obligado superó a los ingresos operativos por PYG 1,7 billones, lo que significó un balance operativo negativo equivalente al 0,4% del Producto Interno Bruto (PIB).
Por su parte, la inversión pública fue de PYG 2,9 billones, cayendo 3,6% interanualmente. En este contexto, el déficit fiscal de manera anualizada ascendió a 2,4% del PIB, por encima de la meta fijada del 1,5%.


