El ratio de liquidez del sistema bancario se situó en 31,3% al mes de julio, siendo mayor en 0,9 puntos porcentuales (p.p.) respecto a un año atrás. No obstante, de manera mensual cayo 0,4 p.p.
El comportamiento interanual sería explicado por los componentes del disponible más las inversiones, cuya sumatoria creció 11,5%. El principal factor sería el incremento de 56% de los activos colocados en inversiones (especialmente en títulos públicos), seguido por el 2,6% de los activos en el BCP.
Los depósitos se incrementaron a un ritmo menor, en 8,2% interanual, lo que convergió en un ratio de liquidez mayor al de un año atrás.
Por otro lado, las colocaciones netas crecieron 7,2% interanual, indicando una mayor asignación de recursos captados. Al captarse fondos a un ritmo mayor que el de las colocaciones, el excedente de recursos que no fue destinado a créditos, junto con otras fuentes en el pasivo como Otros valores Emitidos; y el financiamiento con otras entidades habría apoyado el incremento de activos más líquidos.


