La confianza del consumidor estadounidense se ubicó en 89,4 puntos en agosto, registrando una leve disminución respecto a los 91 puntos de julio. Con este resultado, el índice se ubica por debajo de los niveles observados a finales de 2024 y comienzos de 2025.
Durante 2026, el índice mostró una recuperación gradual hasta alcanzar 92,6 puntos en junio, para luego moderarse en julio y agosto. Si bien el indicador continúa por encima del nivel neutral de 80 puntos, su comportamiento reciente refleja una menor confianza de los consumidores respecto a las perspectivas de la economía.
La evolución del índice sugiere un escenario de cautela en el consumo, especialmente frente a la persistencia de presiones sobre los precios y la incertidumbre respecto a las condiciones económicas futuras.
La moderación de la confianza constituye una señal a monitorear por su posible impacto sobre las decisiones de consumo. Si bien el indicador aún se mantiene en terreno favorable, una prolongación de esta tendencia podría condicionar el dinamismo del consumo privado.


