A septiembre, los ingresos totales de la Administración Central sumaron PYG 41 billones, con un aumento interanual de 1,6%, explicado por la incidencia positiva de los ingresos tributarios (1,9 p.p.) y de otros no tributarios (0,9 p.p.), mientras que los recursos provenientes de las binacionales, principalmente de Itaipú, atenuaron el crecimiento (-1,2 p.p.).
El gasto total acumulado ascendió a PYG 43,9 billones y creció 11,2% interanualmente. Las remuneraciones tuvieron una incidencia positiva de 3,1 p.p., seguidas por el uso de bienes y servicios (3,1 p.p.), prestaciones sociales (2,9 p.p.) y donaciones (1,8 p.p.).
La inversión pública fue de PYG 5 billones, aumentando 17,1% interanualmente, impulsada por la mayor ejecución del MOPC (39,4%), que estaría en parte vinculada al pago de atrasos con proveedores.
Con ello, el déficit fiscal anualizado representó 3% del Producto Interno Bruto (PIB). El Gobierno prevé cerrar el año con un déficit de 3,2% del PIB y el 2027 con 3,9%, por encima del tope de 1,5% establecido en la Ley de Responsabilidad Fiscal.


