Un directorio no debería ser...
Un directorio no debería ser...
Vivimos en un mundo que nos impulsa a ser siempre productivos, disponibles y dispuestos. En nuestro día a día, a menudo sentimos que decir «sí» es lo correcto, que es la forma de mostrar compromiso y ser de ayuda.
En el vasto universo corporativo, las recategorizaciones de cargo no solo representan una mera reorganización de jerarquías; son, también, ventanas hacia nuevas oportunidades y abismos de autodesafío. Para muchos colaboradores, el ascenso o el cambio de rol no es solo motivo de celebración, sino también la antesala de un fenómeno intrínseco y silencioso: el síndrome del impostor. Esa inquietante sensación de que el reconocimiento externo no encuentra un eco interno.
Los paradigmas son como mapas que hemos configurado en nuestra mente, definiendo cómo percibimos y entendemos nuestra realidad. Son estructuras que nos proporcionan sentido, dirección y estabilidad, actuando como el cimiento sobre el cual construimos nuestras decisiones y acciones. Sin embargo, este mismo poder de definición puede volverse una limitación cuando nos impide evolucionar y adaptarnos a nuevas circunstancias.
En un abrir y cerrar de ojos hemos cruzado la línea de los primeros 6 meses del año 2022. Es un buen momento para parar la pelota y evaluar cómo nos ha ido como organización. Qué hicimos bien y cuáles son las oportunidades de mejora que nos quedan como materia pendiente para los próximos 6 meses.
Las empresas, como las personas, necesitan momentos que recuerden su cultura, sus raíces, su historia.
Si liderás equipos de trabajo y ante la escena del deportista pegando a un saco de box, sentís que algunas veces sos el saco y no el deportista, este Pulso Clave va dedicado a vos, quien te sobreponés a innumerables situaciones adversas cotidianas.
Uno de los principales desafíos a los que se enfrenta la organización es el gestionar de manera adecuada las vacaciones de sus colaboradores sin que el servicio se resienta. En este Pulso Clave de la semana compartimos algunos tips que podrán ayudar en el proceso.
El saber hacer preguntas es una herramienta muy valiosa para lograr el objetivo de crear valor en la organización: propicia el aprendizaje y el compartir ideas, favorece el proceso de innovación y contribuye a generar confianza entre los miembros del equipo.
Independientemente de tomarse las merecidas vacaciones, la persona que trabaja debería poder mantener el balance en las responsabilidades laborales para evitar un posible desgaste emocional y físico, lo que conllevaría a una falta de rendimiento en el ámbito profesional y personal.
Ser una organización vinculada a la excelencia implica asumir y llevar adelante varios desafíos, entre ellos lograr que el equipo humano se identifique con los objetivos estratégicos de la empresa y disfrute del proceso para llegar a la meta.
Los líderes organizacionales deberían ser los primeros en dirigir desde los valores corporativos. Es la certeza de ir guiando al equipo hacia un lugar mejor y una meta común.
Las organizaciones actualmente se encuentran en pleno proceso de adaptación tras dos largos años de modalidad de trabajo 100% virtual o semipresencial por el contexto de pandemia. Parte de ese proceso incluye la implementación de metodologías que colaboren con los objetivos mediatos, por ejemplo, la productividad del talento humano.
La cultura organizacional tiene impacto en todo, desde el rendimiento hasta cómo la organización se percibe.
La Innovación Abierta y el Corporate Venturing son la gran apuesta del mundo empresarial a nivel mundial. Las grandes empresas están invirtiendo y colaborando con startups en todo el mundo para transformar sus negocios.
“En la construcción y consolidación de una cultura organizacional, existen innumerables factores, muchos de ellos tangibles y conscientes, otros inconscientes, pero igual de poderosos. Los mecanismos de defensa pertenecen a este último grupo, de ahí la importancia de intentar llevarlos todo lo más que se pueda al plano consciente, para así poder gestionarlos”.