En el mes de marzo, el Índice de Confianza del Consumidor, publicado por el Instituto Brasileño de Economía (IBRE) de la Fundación Getulio Vargas (FGV), tuvo un valor de 68,2, inferior a los 78 puntos registrados en el mes anterior.
El resultado obtenido es el menor de los últimos 10 meses e indica que los consumidores brasileros tienen una baja confianza, lo que es efecto de la lenta campaña de vacunación, mientras el número de hospitalizaciones y muertes por el virus avanza rápidamente, así como del aumento de las medidas de restricción en todo el país.
Los consumidores perciben el empeoramiento de la situación económica actual con graves riesgos para el empleo y los ingresos. Además, se ven afectados psicológicamente por el miedo a contraer la enfermedad y por la necesidad de aislamiento social.
Cuando los consumidores están insatisfechos y son pesimistas gastan menos, motivo por el cual la economía brasileña tendría dificultades para afianzar la recuperación.
.png)
