Si bien la implementación de medidas para contener el avance de la Covid-19 ha tenido efectos negativos a nivel país y la incidencia de la pobreza sigue siendo mayor en el área rural, las zonas urbanas, en las que más personas están ocupadas en los sectores comercio y servicios, han sido afectadas de forma particular y las medidas de pobreza en las mismas han tenido incrementos más notorios.
Así, la pobreza urbana dio un salto de 5,2 puntos porcentuales (p.p.) hasta 22,7%, mientras que su intensidad señala que el 31,2% del valor de la canasta básica de consumo para las zonas urbanas (Gs. 712.618) no pudo ser cubierto con los ingresos de las personas en dicha situación que viven en ellas. Por su parte, la severidad de la pobreza, que mide la desigualdad del ingreso en el segmento afectado, registró una variación positiva de 0,8 p.p. interanual.
Estas medidas de pobreza aumentarían en el corto plazo si la coyuntura sigue limitando el movimiento comercial y no se adoptan políticas que contrarresten la perdida de ingresos y ayuden a generarlos de forma sostenida.

