El Producto Interno Bruto (PIB) de China presentó una fuerte expansión en el primer trimestre al crecer 18,3% en relación al mismo trimestre del año anterior, lo que significó una recuperación neta interanual de 11,5 puntos porcentuales.
Este resultado positivo que fue posible gracias a las fuertes demandas nacional y extranjera, es una señal alentadora en todos los ámbitos y se ve reflejada en la producción industrial de valor agregado, las ventas al por menor y la inversión en activos fijos de China, que aumentaron 24,5%, 33,9% y 25,6%, respectivamente. Así también, las importaciones y exportaciones de bienes del gigante asiático se vieron impulsadas por la demanda.
Las medidas eficaces que el Gobierno ha tomado para controlar la pandemia y estimular la economía han contribuido a esta expansión. No obstante, los altos niveles de incertidumbre por la continuidad de la propagación de la Covid-19 a nivel mundial, condicionarían la consolidación de la recuperación china, que de concretarse significaría una mejora en el dinamismo mundial.
.png)
