Según el Departamento de Comercio de los Estados Unidos (EE.UU.), la construcción de viviendas cayó cerca de 7% en julio.
En dicha caída habrían incidido los mayores costos de los materiales, la poca disponibilidad de tierra, la escasez de mano de obra y los precios elevados de viviendas, factor que desalienta la demanda.
De esta manera, pareciera ser que la construcción de viviendas en el país del norte ha alcanzado un techo a corto plazo, con los precios en aumento reduciendo la asequibilidad y llevando a una caída en la proporción de los consumidores que sienten que sea un buen momento para adquirir una casa.
Pese a la caída mencionada, los permisos para la construcción de viviendas en EE.UU. aumentaron 2,3% tras tres caída mensuales seguidas.
Si el número de nuevas viviendas es menor que los permisos de construcción, esto podría indicar condiciones económicas aun inciertas conduce a que los proyectos sean pospuestos.
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