Impulsado por el crecimiento de los depósitos, pese a que este presenta un menor ritmo, el ratio de liquidez del sistema bancario permanece en el rango de 40%. No obstante, el indicador viene reduciéndose desde hace tres meses tanto en términos interanuales como mensuales, siguiendo la línea de la recuperación económica.
Además del aumento de los depósitos en un 9,9%, se generó un incremento de 7% interanual de la sumatoria del disponible más las inversiones, en parte por el crecimiento de los recursos alojados en el BCP de casi un 19%. En contrapartida, la variación negativa de 7% de la cuenta Caja mitigó parcialmente el resultado final.
Pese a que el dinamismo de la liquidez se está volviendo relativamente más limitado y los agentes muestran cierta cautela, aún existen recursos y espacio para su canalización hacia alternativas de financiamiento que permitan una reactivación gradual de los sectores más afectados por el contexto sanitario, en particular considerando un escenario más complejo relacionado con la inflación.


