El Indicador de Actividad Económica (IMAEP) en el primer mes del año registró un crecimiento de 3,5% en relación al mismo mes del año anterior, en el que habría presentado una caída interanual de 5,8%.
El resultado del corriente año se debería en parte a los desempeños relativamente favorables de los servicios, las manufacturas y la construcción, lo que fue atenuado por la reducción en la generación de energía, la agricultura y la ganadería.
Dentro de los servicios se dio una recuperación del comercio, restaurantes y hoteles, servicios para las empresas y para los hogares. En las manufacturas, la producción de aceite, molinerías y panaderías fueron los rubros más dinámicos. La construcción presentó un incremento interanual, lo que significó aumento de la demanda de los insumos empleados por el sector.
De esta manera, la actividad económica presenta una mejora relativa. No obstante, el Índice podría ajustarse a la baja en los meses siguientes de concretarse las expectativas menos favorables y cuando se evalúe el efecto de la sequía así como del conflicto Rusia-Ucrania


