Si bien considerando la tasa de morosidad del sistema se registró una mejora en la calidad del crédito, la deuda de los hogares en bancos y financieras durante el primer trimestre del 2022 se ubicó en alrededor del 7,3% del Producto Interno Bruto (PIB), según el Banco Central del Paraguay.
Esta situación, podría deberse a los menores niveles de empleo durante el último periodo, que significan una mayor inestabilidad de los ingresos.
No obstante, los datos de los créditos vencidos pasaron de 40,1% en septiembre de 2021, a una tasa de 19,5% al mes de marzo, lo cual podría en parte reflejar el incremento de los créditos totales concedidos a los hogares.
Teniendo en cuenta la situación de menor dinámica actual –reflejada en los indicadores de corto plazo–, y el hecho de que uno de los determinantes del consumo en Paraguay es el crédito, la necesidad de trabajar en formas de renegociación y refinanciación sería esencial para apoyar el consumo de las familias.


