El índice de precios de los alimentos elaborado por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y Alimentación (FAO) se contrajo por segundo mes consecutivo en mayo en 0,9 puntos, impulsado por una disminución en los índices de precios de los aceites vegetales, productos lácteos y azúcar.
El descenso del índice de los aceites es explicado por la baja en los precios de los aceites de palma, girasol, soja y colza, ante las menores perspectivas de exportación de los principales productores.
Por su parte, el índice de los productos lácteos se redujo, pese a la acortada oferta, esto debido a la prolongación del confinamiento de China que incidió en una menor demanda de los lácteos. Por el lado de la carne, los precios se incrementaron levemente, debido a que las dificultades de la cadena y la gripe aviar en Europa que encarecieron la carne de avícola.
La moderación del índice general podría indicar la adaptación del mercado y la cadena logística que busca alternativas frente a los shocks externos.


