Según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), la región fue una de las más afectadas en términos sanitarios, económicos y sociales.
El análisis demuestra que la pandemia ha dejado evidencias de las debilidades históricas de los sistemas de salud. La segmentación, fragmentación y falta de financiamiento dificultó la respuesta sólida ante la crisis sanitaria.
La participación laboral cayó de 65,1% a 62,1%. Incrementando la desigualdad debido al alza de la pobreza extrema y total. Es por ello, que mayor cantidad de personas recurrió a asistencias sociales lo que aumentó el gasto primario de los gobiernos, arrojando un déficit regional promedio de -5,5% con respecto al Producto Interno Bruto (PIB) en el 2021.
Ante esto, el organismo ve la necesidad de que los Estados hagan mayor esfuerzo por resguardar y fortalecer los derechos de todas las personas en el escenario de la reconstrucción pospandemia, así como atender y dar respuesta a diversas situaciones de desventaja y vulnerabilidad de las mismas.


