Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), en América Latina y el Caribe (ALC) se ha registrado una recuperación del empleo, aunque la mayoría de los empleos recuperados se encuentran en el sector informal.
En el primer trimestre del corriente año, la tasa de desocupación fue de 7,9%, la tasa de ocupación de 57,2% y la tasa de participación en la fuerza de trabajo fue de 62,1%, niveles similares a lo registrado en 2019 previo a la pandemia.
Representantes de la OIT afirman que un crecimiento económico bajo, alta inflación y un panorama mundial de incertidumbre por el conflicto entre Rusia y Ucrania, afectan tanto la calidad como la cantidad de empleos que genera la región. Así también, manifestaron que la creación del empleo formal será clave para enfrentar un escenario de menor dinamismo económico.
El desafío regional es aumentar la formalización del empleo, lo que consiste no solo en aumentar la cantidad si no la calidad de las oportunidades para mejorar la calidad de vida y asegurar un futuro digno.

