La inflación de EE.UU en agosto se situó en 8,3% interanual, con una variación mensual positiva de 0,1%, luego de mantenerse inestable durante julio, según la Oficina de Estadística Laboral de EE.UU.
La caída de los precios del combustible y energía durante contribuyeron a la desaceleración de la suba de precios. Dicho fenómeno repercutió en reducción del precio de los automóviles y de las tarifas áreas. Sin embargo, los costos de otros bienes y servicios continúan en ascenso como la vivienda, los alimentos y la atención médica.
Es probable que la Reserva Federal (FED) evalúe otro fuerte aumento de las tasas de interés en su siguiente revisión en el intento por controlar la inflación a medida que se acerquen las elecciones de mitad de periodo.
El Presidente de la FED, Jerome Powell, advirtió que la inflación seguiría siendo la principal prioridad de la institución. Esto señala que los ajustes de política monetaria seguirían y podrían conducir a que se reduzca la generación del empleo aun cuando este se encuentre actualmente sólido.


