Sep 30, 2022 | Pulso clave

Estar en movimiento: importancia de la actividad física.

Estamos a pocas horas de vivir una experiencia única a nivel deportivo en nuestro país. Recibiremos a más de 4.500 atletas de 15 países que competirán en distintas modalidades y disciplinas. Esto nos inspiró a reflexionar sobre la importancia de realizar actividades físicas en pos de una mejor calidad de vida. En este Pulso Clave de la semana, nos gustaría compartir contigo al respecto.

Anteriormente se creía que para poder decir con autoridad: “hago actividad física”, implicaba practicar algún deporte de manera profesional, sin embargo, esto fue cambiando y hoy en día hasta el hecho de realizar la limpieza en la casa es considerada una actividad física.

La consigna es estar en movimiento. Realizar cambios en la rutina diaria de manera progresiva, con cuestiones super sencillas como dejar el auto en casa y trasladarte caminando con distancias no muy largas, además de colaborar con la causa de la salud estarás sumando puntos en el cuidado del medioambiente.

De acuerdo con expertos, hay un sinfín de beneficios que otorga dedicar al menos 30 minutos diarios a la actividad física. Desde la más simple a la más compleja. Aquí te dejamos 7 “excusas” para tomar aún más en serio la premisa: “estar en movimiento”.

  • Peso corporal saludable: hacer actividad física con regularidad nos ayuda a quemar calorías, lo que nos permite prevenir el exceso de peso o mantenernos en nuestro peso saludable. La clave está en la constancia. Si no disponemos de tiempo suficiente para ir al gimnasio habitualmente, dedicarnos de lleno a un deporte que nos agrade (y salga dentro de nuestra capacidad física) podemos practicar un día a día más activo, por ejemplo: subir y bajar escaleras en lugar de usar ascensor.
     
  • Combate acérrimo contra enfermedades: estar en movimiento ayuda a prevenir enfermedades cardiovasculares como hipertensión o diabetes. También artritis, depresión e incluso algunos tipos de cáncer. La actividad física aparte de potenciar nuestra salud cardiovascular cuida también la salud de nuestro cerebro.
     
  • Incrementa el buen humor: si un día amanecemos con un estado de ánimo bajo, con una caminata ligera o rutina de ejercicios en el gym de solo 30 minutos, notaremos la diferencia (para bien). Esto se debe básicamente a que la actividad física estimula procesos químicos del cerebro que hace que nos sintamos más relajados, tranquilos y de buen humor.
  • Energía por montones: gracias a la actividad física nos sentimos más fuertes y con mucha resistencia física. Esto se debe a que el corazón y los pulmones trabajan mejor y por ende disponemos de más energía para disfrutar del día.  
  • Dormir bien, mejor y lo necesario: luego de una actividad física moderada o intensa, hace que sea mucho más sencillo conciliar el sueño. El único cuidado que deberíamos tener es la de no hacer ningún tipo de actividad física momentos antes de ir a dormir debido a que nos puede activar en exceso lo que complicaría un poco el sueño y descanso adecuado.
  • Promueve la salud mental: se ha demostrado que el ejercicio físico realizado de forma regular tiene un efecto sumamente positivo en nuestra salud mental. Estimula la liberación de endorfinas, disminuye el cortisol lo que colabora en la mejora de nuestro estado de ánimo general.
  • Socialización y vínculos nuevos: salir de casa, distenderse al aire libre, disfrutar el entorno y recrearse con una actividad física que nos gusta es de por sí un gran aliciente, sumémosle el hecho de que podemos hacerlo en compañía de un amigo, familiares, equipos o grupos. Aparte de divertirnos, estaremos compartiendo el momento y el tiempo con personas que apreciamos.

Los expertos indican que estar en movimiento es mejorar nuestra calidad de vida, también recomiendan que antes de iniciar una rutina de ejercicios o una disciplina de exigencia física compleja, uno pueda chequearse de manera completa y así evitar desgastes o sorpresas innecesarias que puedan atentar contra la salud. Claramente el efecto positivo de la actividad física adecuada será completo si lo acompañamos de una alimentación saludable. Es un plus necesario.

Antes estar en movimiento era una sugerencia, hoy, es una necesidad.

 

 

Pulsos relacionados

Islas de coherencia en tiempos de caos

Hay una verdad que incomoda, pero libera: el caos no es una anomalía del sistema, es su condición natural. La vida —en lo personal, en lo organizacional, en lo social— tiende a la entropía. Todo, si no es sostenido por intención, se dispersa. Pretender estabilidad...

¿Sos el David de tu Goliat o el Goliat de tu David?

En el mundo corporativo —y, seamos honestos, también en la vida— hay una narrativa que se repite con insistencia: el “problema” como obstáculo, el desafío como carga, la dificultad como algo que hay que esquivar o, en el mejor de los casos, sobrevivir. Pero hay otra...

¿Conectamos o nos vinculamos?

Vivimos en la era de la hiperconectividad. Contactos por todos lados. Redes activas. Mensajes constantes. Directorios llenos. Pero hay una pregunta que incomoda —y que vale la pena hacerse—: ¿realmente estamos vinculados… o solo conectados? Porque no es lo mismo....

Las cuatro hornallas: elegir el fuego que sostiene.

Hay una imagen simple —doméstica, cotidiana, casi invisible— que explica con una claridad brutal uno de los mayores desafíos de la vida profesional y personal: la cocina encendida. Cuatro hornallas. Cuatro fuegos posibles. Cuatro espacios que nos reclaman presencia....

El profesional que las organizaciones necesitan hoy

En los últimos años hemos escuchado con frecuencia hablar de transformación, innovación, cultura organizacional y liderazgo consciente. Son palabras que aparecen en conferencias, documentos estratégicos y conversaciones de pasillo. Sin embargo, en medio de tantas...

En el océano de las generaciones: ¿brechas o puentes?

Estamos viviendo algo inédito en la historia del trabajo. Por primera vez conviven hasta cuatro generaciones dentro de una misma organización. Cuatro formas de entender el esfuerzo. Cuatro maneras de comunicarse. Cuatro ritmos. Cuatro historias. Y una sola cultura...

Frotar la lámpara no es gestionar.

En los últimos años se ha instalado con fuerza un discurso saludable y necesario: las organizaciones deben escuchar. Deben abrir espacios. Deben habilitar la palabra. Deben construir culturas donde las personas puedan expresar lo que sienten, piensan o cuestionan. Ese...

El impostor duda. Procusto castiga.

Dos síndromes distintos que frenan talento… y cómo empezar a desarmarlos. En las organizaciones conviven silencios que pesan más que los gritos. Uno de ellos es el síndrome del impostor. Otro, más peligroso y menos nombrado, es el síndrome de Procusto. Ambos operan en...