Oct 6, 2022 | Pulso clave

Cambio organizacional: cómo protagonizarlo.

En un mundo globalizado donde la premisa principal es ser flexible y adaptarse de manera constante, las organizaciones se ven en la necesidad de cambiar… sin embargo, no lo pueden hacer por sí solas… necesitan de personas que lideren y tomen el rol protagónico en el proceso de manera que el mismo sea encauzado de manera adecuada a todos los demás miembros de la organización.

Uno de los principales desafíos que deben asumir las organizaciones es la de potenciar a líderes en sus distintas áreas, para que estos a su vez puedan anticiparse a los cambios, actuar con decisión y de forma colaborativa, por ende, reafirmar el verdadero valor del cambio positivo.

Wilfried Krüger en su momento propuso una teoría de gestión del cambio que graficaba el proceso con un icerberg, colocando la atención principalmente en: coste, calidad y tiempo.

Krüger aseguraba que la esencia de la gestión del cambio consiste en ocuparse de las barreras, de todo aquello que no se ve. En el icerberg que él propuso, ubicó bajo la superficie de la parte visible dos dimensiones fundamentales del cambio: la interpersonal y del comportamiento, la dimensión normativa y cultural. Mencionó que la clave está en “atacar” la gestión del cambio en ambas dimensiones para de esa forma lograr resultados constantes en “la superficie” del iceberg.

En este Pulso Clave compartimos contigo algunos tips de mejores prácticas que podrían ayudar a abordar el proceso de cambio de una forma más eficiente según la necesidad de tu organización:

  • Inteligencia Emocional: esta arista consiste básicamente es ser perceptivo, intuitivo y con alta capacidad de reflexión para poder anticiparte al nivel de resistencia que pudieras encontrar durante el proceso y así formular estrategias que puedan ayudarte a llegar a la meta.
  • Foco en objetivos organizacionales: manejar las metas a corto y largo plazo podrá echar luz sobre el tipo de talento humano que necesitas para lograr resultados, siempre cuidando el hecho de lo importante que es propiciar y crear un ambiente de trabajo positivo.
     
  • Tomar la iniciativa: en este punto será vital tu habilidad interpersonal y capacidad de comunicación para poder transmitir ideas, sugerencias o propuestas al equipo humano de la organización. Tener el impulso de hacer nuevas cosas y no esperar a que otros lo hagan.
     
  • Vincular transformación digital con objetivos organizacionales: alcanzar el cambio tiene una importante cuota de inversión monetaria y de tiempo. Ej.: Migrar del papel a lo digital, de sistemas básicos a otros más complejo.
    El proceso de transformación debe estar ligado de manera concreta a los objetivos de la organización, además de involucrar a todos los miembros del equipo que no deberían tener dudas respecto a lo que se está tratando de lograr y porqué.

     
  • Marcar métricas y celebrar hitos: definir métricas implica poder evaluar progresos y considerar siguientes pasos.

Deberíamos ser protagonistas, no quedarnos en el rol de simples espectadores. Es la única manera de influir en las distintas aristas que forman parte de la ecuación del cambio organizacional.

 

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