La disposición de los agentes a retirar y utilizar tarjetas de crédito para mantener sus niveles de consumo persisten pese a que las tasas de interés continúan aumentando y las presiones sobre la inflación han venido moderándose durante el último trimestre.
De esta manera, al cierre del tercer trimestre del año, el saldo contable de las tarjetas de crédito se ubicó en Gs. 3,24 billones (USD 457,3 millones), el nivel más alto registrado hasta la fecha, que significa un incremento de 16,1% interanual.
Los plásticos activos en el mercado superaron la barrera de las 900.000 tarjetas en 7 años, siendo el número más alto desde septiembre de 2016. Así, el saldo promedio también aumentó y se ubicó en Gs. 3,6 millones por tarjeta.
A estos resultados contribuyen los beneficios dados mediante las alianzas con comercios a través de dispositivos POS y compras por Internet. El impacto de los ajustes de la tasa de referencia sobre las tasas de interés de las tarjetas –y por tanto sobre su uso– podría sentirse en los próximos meses.


