La confianza del consumidor estadounidense, medida por el índice de confianza del consumidor elaborado por la Universidad de Michigan, aumentó 5% en diciembre con relación al mes de noviembre.
A pesar de la mejora mensual, los consumidores norteamericanos se mantienen 15% más pesimistas que el año pasado, lo que se debería a la escalada de la inflación, que afecta los ingresos reales y retrae la capacidad del consumo.
Por otro lado, la previsión de la evolución de las condiciones comerciales para el próximo año aumentó un 25% y la perspectiva a largo plazo mejoró un 9%. No obstante, estas cifras están por debajo de las expectativas del año pasado.
Si bien las expectativas de inflación se mantuvieron elevadas, se moderaron con relación a los meses previos del 2022.
Si bien la caída en las expectativas de inflación a corto plazo puede ser una buena noticia, los consumidores continuaron exhibiendo una incertidumbre sobre la trayectoria futura de los precios.


