Según los datos del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (SENACSA) la faena acumulada de bovinos al cierre del 2022 fue de 2,1 millones de cabeza de ganado, 2,7% por debajo de los registrado en el 2021.
No obstante, pese a la reducción interanual, el nivel de faenamiento fue superior a los años previos al 2021 y según referentes del sector, la misma terminó por encima de lo estimado inicialmente.
En lo acumulado del año, el 40% de la faena correspondió toros, el 23,03% a vacas, el 19,05% a vaquillas y el 17,91% novillos. En este sentido se destaca que en relación al 2021 la faena de novillos y vacas se contrajo 15,4% y 11,8% respectivamente mientras que la faena de toros y vaquillas se incrementó 5,7% y 8,5% respectivamente.
En cuanto a las perspectivas del sector para el 2023, se destaca que la misma se vería afectada por la reducción del hato ganadero, sin embargo la posible apertura a nuevos mercados de exportación como EE.UU y Canadá repuntaría el desempeño.


