La economía de EE. UU. ha comenzado el 2023 con un bajo nivel de dinamismo, según lo revela el Índice de Gerentes de Compras (PMI) compuesto de enero.
El PMI compuesto preliminar de EE.UU. registró un valor de 46,6 en el primer mes del corriente año, frente a los 45,0 de fines de 2022.
Los productores de bienes y los proveedores de servicios registraron tasas similares de caída, mientras que las empresas del sector de servicios indicaron una desaceleración en el ritmo de caída desde diciembre. No obstante, las empresas continuaron destacando que la demanda de los clientes no repunta.
Además de la menor actividad económica, la tasa de inflación de los costos de los insumos se aceleró, vinculada en parte a presiones salariales al alza, lo que podría alentar un endurecimiento adicional de la política de la Reserva Federal a pesar de los crecientes riesgos de recesión.
Un valor de PMI Compuesto por debajo de 50, sumado a los riesgos latentes pueden


