Si bien las presiones sobre los precios continúan, su ritmo de crecimiento ha venido moderándose en los últimos meses, en línea con el comportamiento en otros países de la región.
La inflación de febrero fue de 0,5%, y la interanual alcanzó 6,9%. Pese a que esta última se encuentra por encima de la meta, es la menor desde el pico de abril del 2022 y cierra el tercer mes consecutivo de caída.
El comportamiento mensual responde principalmente al aumento de precios de los bienes y servicios relacionados con la educación tradicional de esta época del año, en especial de los útiles escolares, materiales de lectura, uniformes escolares, matrículas y mensualidades, así como los cursos de idiomas y transporte escolar.
En cuanto a los bienes alimenticios, se registraron incrementos de productos lácteos, cereales y derivados, aceites y mantecas, azúcar y edulcorantes, y bebidas no alcohólicas.
Las subas fueron mitigadas por leves bajas de los precios de los productos derivados del petróleo.


