Las empresas estadounidenses generaron 242.000 empleos no agrícolas en febrero, cifra mayor a lo esperado, lo que indica una creciente demanda de mano de obra, que presiona a los salarios, según el último informe del Instituto de Investigación ADP en colaboración con Stanford Digital Economy Lab.
El crecimiento del empleo estadounidense estuvo encabezado por la contratación en el sector ocio y hostería, así como por las actividades financieras. Las empresas con más de 50 empleados contribuyeron con fuerza en la generación de empleo, mientras que las pequeñas empresas perdieron puestos de trabajo por quinto mes consecutivo.
La demanda de trabajadores continúa superando la oferta. Incluso las empresas del sector de servicios están atrayendo a más trabajadores después de tener problemas para contratar durante la pandemia.
Los datos indican que el mercado laboral norteamericano mantiene un dinamismo importante, a pesar de los esfuerzos de la FED para desacelerar la economía y controlar la inflación.


