En su reunion de la semana pasada, la Organización de Países Exportadores de Petróleo y sus aliados (OPEP+) logró un acuerdo por el que Arabia Saudita realizará recortes adicionales de su producción de petróleo a partir de julio del corriente.
De esta manera la OPEP+ recortará su oferta de crudo en 1 millón de barriles diarios o 10%, siendo la tercera vez en el año que reducen su producción.
Pese a ello, las dudas sobre la demanda que mantienen la incertidumbre en el mercado del crudo, las posibilidades de nuevas subidas de los tipos de interés y el debilitamiento de las perspectivas de la economía mundial se reflejan en la volatilidad de los precios.
En ese sentido, los precios del petróleo de Texas (WTI) y Brent se redujeron 1,6% y 1,55%, respectivamente, durante la semana pasada en relación a la precedente, ubicándose en USD 70,1/barril y USD 74,8/barril.
Si el efecto neto de los factores señalados conduce a nuevos aumentos de precios del crudo, estos podrían traducirse en la suba de precios locales del combustible considerando la estructura de costos de los emblemas.


