La Reserva Federal de los Estados Unidos (FED) ha elevado su tasa de referencia en 25 puntos básicos, situándola en 5,5%, su punto más alto en 16 años, en su intento para controlar la inflación que al mes de junio se encuentra en 3%.
Representantes de la FED manifestaron que la inflación todavía sigue por encima de la meta del 2% y que la inflación subyacente (indicador de la tendencia a largo plazo) permanece elevada, por lo que es probable que en la próxima reunión de setiembre se vuelva elevar la tasa en otros 25 puntos básicos, la cual se espera que sea la última suba del año.
Entre otros puntos, la FED consideró que la creación de empleo sigue robusta mientras que la actividad económica se va moderando, por lo que seguirá monitoreando estas variables en el corto plazo.
Dado el peso de la economía estadounidense y de su moneda en la economía mundial, esta decisión de la FED podría influenciar al resto de los bancos centrales a mantener o aumentar sus tasas de intereses de referencia.


