El informe sobre faenamiento bovino del mes de julio registra un total de 198.941 cabezas faenadas, lo que significó 48.317,7 toneladas de carne, según el Servicio Nacional de Salud Animal (SENACSA).
En comparación con julio del 2022, el volumen bajó 5,1%, y la cantidad de cabezas se redujo 6,7%. Sin embargo, el nivel de faenamiento es el segundo más alto del año, lo que podría en parte deberse a las condiciones climáticas que habrían significado una mayor disponibilidad de forraje y agua, posibilitando una mayor entrada de animales a faena.
La participación en el número de cabezas faenadas de los novillos, toros, vacas y vaquillas fue de 14,8%, 38%, 25,9% y 21,3%, respectivamente.
Al séptimo mes del año la cantidad acumulada de cabezas bovinas es de 1.203.297, lo que equivale a 293.447,5 toneladas de carne. La reducción interanual de cabezas faenadas a julio fue de 7,3% mientras que la obtención de carne bajó en 3,7%. Por el lado de los precios de las exportaciones, la carne bovina y menudencias también se observa una baja interanual.


