La Reserva Federal de Estados Unidos (FED) optó por mantener las tasas de interés sin cambios en su última reunión del año, manteniéndolas entre el 5,25% y el 5,50%, el mismo nivel desde finales de julio.
Esta decisión representa la tercera reunión consecutiva en la que la FED ha optado por no realizar ajustes, después de un periodo de incrementos históricamente rápidos desde marzo de 2022. Si bien la inflación de noviembre fue de 3,1%, la FED advirtió que la inflación sigue siendo elevada y distante de la meta de 2% y que las condiciones financieras más estrictas podrían afectar la actividad económica.
Los expertos e inversores cada vez más tienen la expectativa de que no se aumenten las tasas de interés. Según el mercado de futuros, hay más del 90% de probabilidades de que las tasas se mantengan sin cambios en la próxima reunión de finales de enero. Además, crecen los indicios de que se podría empezar a recortar las tasas en lugar de subirlas, lo que ha llevado a una disminución de los rendimientos de los bonos del Tesoro a largo plazo y en las tasas de interés de préstamos, incluyendo las hipotecas.


