En noviembre de 2023, el índice de precios de alimentos de la FAO se mantuvo estable en 120,4 puntos, igualando el nivel revisado de octubre y 14,4 puntos por debajo de lo registrado en noviembre del 2022. Los precios de cereales y carne disminuyeron mientras que los índices de aceites vegetales, productos lácteos y azúcar aumentaron, compensando las caídas.
El índice de precios de cereales de la FAO promedió 121 puntos en noviembre, disminuyendo 29,1 puntos en forma mensual. Esta caída se atribuyó principalmente a la disminución de los precios mundiales del maíz debido al aumento de las ventas en Argentina y la reducción de la presión en EE.UU. El índice de precios del trigo también disminuyó debido a los mayores suministros en Argentina y Australia, así como a la competencia sostenida de Rusia.
Por otro lado, los precios de aceites vegetales aumentaron 4,1 puntos con un promedio de 124,1 puntos, después de tres meses de descensos. Este aumento se debió principalmente al alza en los precios del aceite de palma y el aceite de girasol.


