Según el Índice de Gestores de Compra compuesto (PMI por sus siglas en inglés), que mide la actividad empresarial del sector servicios e industrial, en diciembre la economía de la Zona Euro experimentó su séptimo mes consecutivo de declive, con un índice de producción por debajo de 50 puntos, señalando una contracción sostenida de la actividad comercial.
La debilidad de la demanda contribuyó a la reducción de los nuevos pedidos, en especial de las exportaciones, mientras que la reducción de los pedidos pendientes y la disminución del empleo se mantuvieron. A pesar de la disminución de los costos operativos, las empresas aumentaron los precios de manera más agresiva, alcanzando su nivel más alto en seis meses. Las expectativas de crecimiento empresarial mejoraron, aunque el optimismo sigue siendo moderado en comparación con estándares históricos.
Por países, España destacó con un crecimiento continuo en el sector de servicios, mientras que Francia, Alemania e Italia se ubicaron en los tres últimos lugares, indicando desafíos persistentes en estas economías.


