En el 2023 la economía de China creció del 5,2%, superior a la meta establecida a principios del año pasado, según el Primer Ministro chino Li Quiang en su aparición en el Foro Económico Mundial en Davos.
El crecimiento se encuentra aún por debajo de los niveles de la década pasada y si bien la meta de crecimiento establecida por el Gobierno se consideró conservadora, China enfrentó desafíos en 2023, como presiones deflacionarias y el colapso prolongado del sector inmobiliario.
Li afirmó que, en lugar de implementar un estímulo masivo, se llevaron a cabo recortes de tasas y ayudas fiscales para respaldar a la economía. Así también, considera que el desafío actual se centra en cómo China mantendrá este impulso en el 2024, mientras enfrenta la erosión de la confianza y evalúa emitir nueva deuda.
Por otro lado, reiteró el compromiso de mejorar el entorno empresarial para entidades extranjeras. Esto incluiría la reducción de restricciones y la garantía de un trato más justo.


