La moneda estadounidense empezó el mes de septiembre con caída, ubicándose en 97,64 puntos, su nivel más bajo desde finales de julio, según datos de la Reserva Federal (FED). El retroceso mensual fue de 2,2%, en un contexto en el que los mercados se encuentran expectantes por los próximos datos de empleo en EE.UU., que serán clave para la política monetaria de la FED.
De acuerdo con el Chicago Mercantile Exchange (CME) FedWatch Tool, existe un 90% de probabilidad a un recorte de tasas en septiembre, con hasta 100 puntos básicos de reducción proyectados hacia 2026. Estas expectativas presionaron al dólar frente a otras monedas y refuerzan la visión de un ciclo de flexibilización monetaria más acelerado.
El panorama se complejiza por los riesgos de dominio fiscal que presionarían a la FED a recortar sus tasas y generan un escenario de incertidumbre para el dólar, subrayando la importancia de los próximos datos económicos de EE. UU. como guía para la estabilidad del tipo de cambio y la política monetaria.

