En un contexto de menor demanda y caída sostenida de nuevos pedidos, la industria manufacturera de Brasil, continuó mostrando señales de debilidad en febrero. El índice PMI manufacturero de S&P Global se ubicó en 47,3 puntos, prácticamente sin cambios frente a enero (47,0) acumulando diez meses consecutivos por debajo del umbral de 50 puntos, en zona de contracción
La reducción de nuevos pedido fue la más intensa en cinco meses, afectada por débiles condiciones de demanda, problemas en el sector automotriz, alta competencia y elevadas tasas de interés. Las órdenes internacionales cayeron por undécimo mes, con menores ventas hacia Argentina, Europa y Estados Unidos.
Ante este escenario, las empresas recortaron producción, compras e inventarios para preservar liquidez. Aunque el empleo mostró un leve repunte y la confianza se mantiene positiva por expectativas vinculadas a nuevas inversiones y al Mundial de la FIFA, el aumento de costos y precios podría limitar la competitividad y frenar la recuperación en los próximos meses.


