La actividad manufacturera de China mostró señales mixtas en febrero, reflejando una recuperación económica desigual. El PMI manufacturero oficial cayó a 49,0 desde 49,3 en enero, marcando el segundo mes consecutivo de contracción y situándose por debajo del umbral de 50, lo que apunta a una demanda interna aún débil.
En contraste, el PMI manufacturero elaborado por S&P Global subió a 52,1, su nivel más alto en más de cinco años, impulsado por un aumento de nuevos pedidos y exportaciones.
Analistas señalan que la divergencia responde a diferencias en la composición de las encuestas: el indicador oficial refleja más a grandes empresas estatales, mientras el privado captura mejor el desempeño de firmas orientadas al comercio exterior.
En conjunto, los datos sugieren que el sector industrial chino mantiene focos de dinamismo vinculados a la demanda externa, aunque la recuperación general sigue siendo desigual y dependiente de un mayor impulso del mercado interno.


