El índice de confianza del consumidor de Estados Unidos (EE.UU), elaborado por el Conference Board, se ubicó en 93,1 puntos en mayo, lo que significa una disminución de 0,7 puntos respecto al mes anterior en el que alcanzó 93,8 puntos. Esta baja refleja un mayor nivel de cautela de los hogares debido a la inflación persistente y a la incertidumbre económica global.
En cuanto a la situación actual, el subíndice de correspondiente cayó de 124,4 de abril a 121,2 puntos, es decir, una disminución de 3,2 puntos. Esto indica que los consumidores perciben un debilitamiento en las condiciones del empleo y de la actividad económica.
El informe muestra que las expectativas a futuro no se han deteriorado completamente, ya que parte de los consumidores mantiene la esperanza de mejoras en el empleo y la actividad económica.
Aunque las condiciones actuales del empleo, la actividad y las expectativas futuras muestran cierto optimismo, la preocupación por los precios, la energía y las tensiones geopolíticas continúa afectando la confianza, y, por ende, estaría limitando el consumo de los hogares.


