La Reserva Federal de Estados Unidos (FED) mantuvo su tasa de interés de referencia en el rango de 3,5% a 3,75%, acumulando seis reuniones consecutivas sin cambios. La decisión se produce en un contexto de mayor preocupación por la inflación, que supera en 2,2 puntos porcentuales la meta del 2% establecida por la entidad.
Junto con el anuncio, la Fed elevó su previsión de inflación para este año de 2,7% a 3,6%, reflejando el impacto del aumento de los precios de la energía y otras presiones de costos. Cabe mencionar que varios miembros del organismo consideran que podrían ser necesarios nuevos incrementos de tasas si la inflación persiste en niveles elevados.
Pese a este escenario, la autoridad monetaria destacó que la economía estadounidense mantiene un crecimiento sólido, respaldado por un mercado laboral estable, el avance de la productividad y una fuerte inversión de capital. Las perspectivas de una inflación más persistente han llevado a los mercados a reducir las expectativas de futuros recortes de tasas de interés.


