La inflación preliminar de la eurozona se ubicó en 2,8% interanual en junio, por debajo del 3,2% registrado en mayo y de las expectativas del mercado. En términos mensuales, registró una variación de -0,1%, lo que refleja una moderación de las presiones inflacionarias en la región.
Por componentes, la energía continuó siendo el rubro con mayor incremento anual (8,7%), aunque desaceleró respecto al mes anterior (10,8%). También se moderó la inflación de servicios (3,2%) y de alimentos, alcohol y tabaco (1,6%), mientras que los bienes industriales no energéticos permanecieron estables en 0,9%. La inflación subyacente, que excluye energía y alimentos, descendió hasta 2,4%, evidenciando una menor presión sobre los precios.
La desaceleración de la inflación reduce la presión inmediata sobre el Banco Central Europeo (BCE) para continuar endureciendo su política monetaria, luego del incremento de tasas aplicado en junio. No obstante, la persistencia de riesgos asociados a los precios de la energía y a las tensiones geopolíticas mantiene la cautela respecto a los próximos meses.


