La actividad manufacturera de Estados Unidos (EE. UU.) se mantuvo positivo en julio, aunque el crecimiento de la producción se desaceleró y la expansión del sector se mantuvo cerca del mínimo de tres meses de junio. El Índice de Gestores de Compra (PMI) manufacturero, elaborado por S&P Global, disminuyó de 55,7 puntos del mes anterior a 53,9 en julio.
El crecimiento de nuevos pedidos se redujo por tercer mes consecutivo al inicio del tercer trimestre, dada la confianza moderada de los clientes y las presiones inflacionarias que pesaron sobre la demanda. Además, el crecimiento fue impulsado principalmente por el mercado interno, tras la ligera reducción de las nuevas ventas de exportación. La evidencia de interrupciones en la cadena de suministro afectó el desempeño de los proveedores en los últimos cuatro años.
Chris Williamson, economista jefe de S&P Global Market Intelligence, advirtió que el PMI muestra señales de moderación, debido al menor crecimiento de los nuevos pedidos, la caída de las exportaciones y una mayor resistencia de los clientes a los altos precios.


