Santiago Peña cerró el sábado su tercer año de gobierno. En este periodo, Paraguay obtuvo su segundo grado de inversión. En el 2025 recibió USD.1.180 millones de inversión extranjera directa, según la CEPAL, mientras que, según el BCP, el 2026 culminaría con un crecimiento económico de 4,5%.
En el plano social, la pobreza se redujo hasta 16% en el 2025, aunque parte del resultado se atribuye a las transferencias de programas sociales. Al mismo tiempo, la informalidad laboral abarcaba a 6 de cada 10 trabajadores del sector no agropecuario. Esto señala que aun queda camino por recorrer para que los beneficios del crecimiento alcancen a todos.
El déficit anualizado se ubicó en -2,6% PIB a julio. Los compromisos con proveedores condujeron al Gobierno a elevar las estimaciones para el presente y el próximo año, postergando hasta 2028 el retorno a la meta de 1,5%. Esto supone mayores necesidades de financiamiento y podría incrementar el endeudamiento, al tiempo que una mayor carga de compromisos podría limitar el espacio para la inversión en infraestructura y el gasto social.


