La tasa de morosidad del sistema bancario cerró el semestre en 2,7%, superando el 2,6% de mayo y mostrando un incremento interanual de 0,3 puntos porcentuales (p.p.).
De esta manera, la morosidad ha aumentado en los tres últimos meses y actualmente supera el promedio trimestral de 2,6%, aunque es relativamente menor al promedio histórico desde 2016 de 2,9%.
El consumo registra la mayor mora con 5,3% y con un aumento de 0,6 p.p. interanualmente, lo que refleja un aumento en el riesgo del sector ya que es el tercero consecutivamente.
La vivienda también presentó una elevada tasa (3,8%) junto con el comercio minorista (3,5%), mientras que la ganadería y la industria registraron los mayores aumentos de sus tasas de morosidad: 1,4 p.p. y 0,9 p.p., respectivamente.
El crédito al sector financiero tuvo la menor morosidad a junio con 0,3%, seguido por la administración pública (0,7%) y el sector inmobiliario (1,3%), aunque esta última registró un aumento de 0,3 p.p. interanualmente.


