Las exportaciones de cobre de Chile disminuyeron en agosto, alcanzando su nivel más bajo en más de un año. Los envíos totalizaron aproximadamente USD 4.620 millones, una caída de 14% con respecto a julio y una contracción interanual de 3,2%, según datos del Banco Central de Chile. El resultado se produjo pese a que el precio promedio del cobre fue más de 40% superior al registrado un año atrás.
El retroceso estuvo relacionado principalmente con problemas operativos en las minas y condiciones climáticas adversas. Las fuertes lluvias, nevadas y vientos registrados durante julio y agosto interrumpieron parte de la actividad minera, mientras que el fuerte oleaje también afectó periódicamente las operaciones portuarias.
La menor producción chilena se produce en un contexto internacional de oferta limitada que no logra acompañar a la demanda, contribuyendo a mantener elevados los precios del cobre. Chile representa cerca de una cuarta parte de la producción minera mundial, por lo que las interrupciones en su producción pueden tener efectos sobre la oferta global y sostener la cotización del metal.


