Fitch Ratings reafirmó la calificación soberana de Paraguay en BB+, con perspectiva positiva, sustentada en políticas macroeconómicas prudentes además de una deuda pública relativamente baja, que refleja en parte la apreciación del guaraní. Sin embargo, la calificación se ve limitada por indicadores de gobernanza débiles, una base de ingresos reducida, un mercado de capitales local poco desarrollado y la vulnerabilidad a impactos climáticos adversos.
La firma advirtió que las deficiencias en la gestión de las finanzas públicas derivaron en atrasos con farmacéuticas y constructoras, lo que llevó al Gobierno a postergar hasta el año 2028 la convergencia al límite de déficit de 1,5% de la Ley de Responsabilidad Fiscal. Este atrasos sumados a los de 2023 y los desvíos de la regla desde 2019 debilitaron la credibilidad fiscal.
Una suba de calificación se daría con una consolidación fiscal creíble que evite nuevos atrasos, avances en los indicadores de gobernanza y mejora de la confianza en el crecimiento sostenido. En cambio, una baja ocurriría con un aumento significativo de la deuda pública o un shock que afecte el crecimiento de la economía.


