El mercado laboral de Estados Unidos (EE. UU.) mostró señales de estancamiento en septiembre. El empleo no agrícola aumentó apenas en 29.000 puestos, mientras que la tasa de desempleo subió a 4,2%, desde 4,1% en agosto. De esta manera, el desempleo se mantiene dentro de un rango estrecho desde marzo, reflejando una menor capacidad de generación de nuevos empleos.
Por sectores, los cambios fueron moderados. Salud sumó 17.000 empleos, construcción 11.000 y manufacturas 9.000, mientras que las actividades financieras perdieron 7.000 puestos. Además, las cifras de julio y agosto fueron revisadas a la baja en conjunto en 60.000 empleos, lo que evidencia una expansión laboral más débil de lo informado inicialmente.
La desaceleración también se observa en los salarios: el ingreso horario promedio aumentó 0,1% mensual y acumula un crecimiento de 3,0% interanual. En conjunto, los datos muestran un mercado laboral que conserva cierta fortaleza, aunque con menor impulso, un factor relevante para las próximas decisiones de la Reserva Federal sobre las tasas de interés.


