El Índice Nacional de Precios al Consumidor Amplio (IPCA), indicador oficial de la inflación en Brasil, registró un aumento de 0,82% en septiembre de 2026, luego de una caída del 0,32% en agosto.
Con este resultado, la inflación acumulada en los últimos 12 meses alcanzó el 4,58%, superando el límite superior del rango de tolerancia de la meta inflacionaria, establecido en 4,5%.
Entre los principales factores que impulsaron el incremento se destacó el grupo de vivienda, cuyos precios aumentaron 2,31%, principalmente por el alza de 7,98% de las tarifas de electricidad residencial. Así también, incidieron los grupos de transporte, con una suba de 0,89%, y alimentos y bebidas, con un incremento del0,83%.
El repunte de precios plantea desafíos para la política monetaria brasileña, al reducir el margen para nuevos recortes de la tasa Selic. Asimismo, el encarecimiento de servicios básicos y alimentos presiona el poder adquisitivo de los hogares, lo que limita el gasto de consumo de estos.


