El índice de precios de los alimentos de la FAO mostró una disminución en enero, debida principalmente a la caída de los precios del trigo y el maíz. El índice general en situó en 118 puntos, descendiendo 1,2 puntos porcentuales (p.p.) respecto a diciembre y 13,7 p.p. en comparación mismo mes del año anterior.
Los precios de los cereales, especialmente del trigo y el maíz, experimentaron un marcado descenso debido a la competencia entre los países exportadores y el aumento de la oferta en diversas regiones. Por otro lado, el índice de precios del azúcar aumentó ligeramente debido a preocupaciones sobre la producción en Brasil, India y Tailandia.
En cuanto al índice de precios de los aceites vegetales, este se mantuvo estable en enero, con aumentos de los precios del aceite de palma y de girasol, contrarrestado por bajas de los precios del aceite de soja y de colza. Por su parte, los precios de los productos lácteos mostraron una estabilidad relativa, con aumentos en los precios de la mantequilla y la leche entera en polvo, compensados por descensos de los de la leche desnatada en polvo y el queso.


