Según los datos de la Oficina Estadística de Europa (Eurostat), la inflación al cierre del 2023 fue de 2,9%, inferior a la de 9,2% interanual registrada en 2022, aunque permanece por encima de la meta del 2% Banco Central Europeo (BCE).
En relación al mes anterior, los precios se incrementaron 0,5%. Los rubros que experimentaron mayor suba de precios fueron alimentos, alcohol y tabaco, con una inflación de 6,1%, servicios con incremento de 4% y bienes industriales con 2,5%. La energía, una de las principales impulsoras de la inflación del año pasado, registró una caída del 6,7%, aunque esta es menos pronunciada que la de noviembre (-11,5%).
Si bien la inflación se encuentra en disminución con respecto al 2022, las tensiones geopolíticas, especialmente en Oriente Medio, podrían impactar en los precios del petróleo y la energía a nivel mundial, manteniendo la presión inflacionaria. El BCE señala que tendrá en cuenta este dato al analizar una flexibilización monetaria en la zona, cuya tasa de interés actualmente se encuentra en máximo histórico de 4,5%.


