Si bien la inflación mundial se ha ido moderando desde su pico máximo en 2022, el aumento de los precios sigue restando a la calidad de vida en países en desarrollo especialmente en Latinoamérica.
Según proyecciones del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas (DESA), la inflación en Latinoamérica en 2024 sería de 4,3% y en el 2025 de 3,5%.
En el corriente año, se espera que Argentina y Venezuela lideren la inflación en la región con tasas del 139,4% y 115%, respectivamente, mientras que para el 2025 se espera que el país vecino tenga una inflación de 44,9% y Venezuela de 85%.
Ecuador, Chile, Perú y Paraguay serían los países sudamericanos con menor inflación en el 2024 con 2,3%, 3,3% y 4%, respectivamente. Para 2025, Paraguay se mantendría entre los países con menor inflación, con 2,8%, por detrás de Ecuador que tendría una inflación de 1,9%. Estos datos reflejan que, aunque se espera cierta desaceleración, la inflación seguirá siendo afectando a las economías de manera dispar.


