El conflicto entre Israel y Hamas ha tenido repercusiones en el traslado de buques en el Mar Rojo, con los ataques de los hutíes yemeníes que seguirían a menos que se permita el transporte de más alimentos y medicinas a la Franja de Gaza.
Esta situación obligaría a las compañías navieras a evitar el Canal de Suez, optando por rutas más largas alrededor de África, que añaden entre 7 a 10 días de viaje, lo que se traduciría en demoras en las entregas y costos de transporte más altos que podrían trasladarse a los precios planteando un nuevo riesgo inflacionario.
El Mar Rojo representa el 14% del comercio marítimo mundial. Más del 20% de los contenedores que pasan por el Canal de Suez transportan bienes de Asia a Europa y países del Mediterráneo.
Los analistas de Bloomberg Economics esperan un impacto económico moderado, dado que, los costos aún están por debajo de los niveles de la pandemia. No obstante, existen preocupaciones sobre los efectos que pudieran darse en el comercio internacional si las interrupciones continúan o empeoran.


