El día de ayer, Javier Milei asumió la Presidencia de la República Argentina por un periodo de 4 años (2023-2027) en los que tendrá serios desafíos que superar, como una inflación de más de 140% y una tasa de pobreza de más de 40%.
En su discurso inicial, Milei hizo hincapié en la crítica situación por la cual atraviesa el país, tanto en aspectos económicos como sociales, y enfatizó que “no hay alternativa posible al ajuste” porque “no hay plata”.
Entre otras medidas el nuevo mandatario anunció: la prohibición del Banco Central para emitir y financiar al tesoro, congelamiento de beneficios presupuestarios de las empresas privadas, suba del impuesto PAIS para las importaciones, suspensión de los aportes del Tesoro a las provincias, y la transferencia de las Leliqs al tesoro nacional para mejorar el balance del Banco Central.
En cuanto al tipo de cambio, finalmente optó por devaluación y fijación del dólar comercial en 600 pesos, en lugar de la dolarización repentina, decisión que en parte se debería a las escasas reservas liquidas con las que cuenta argentina.


