Las nuevas proyecciones presentadas por el Banco Central del Paraguay (BCP) en su Informe de Política Monetaria señalan un ajuste de 0,4 puntos porcentuales al alza de la inflación que cerraría el 2023 en 4,5%.
Este ajuste se debe a la persistencia de presiones sobre los precios de los alimentos, así como a la depreciación del guaraní, en especial la de inicios de año, que incide en los precios de los bienes importados. La suba del salario mínimo también ejercería presión.
El escenario complejo y un panorama de mayor incertidumbre, que implicaría riesgos para la evolución de los precios globales, así como los eventuales ajustes de costos internos de producción también incidieron en que la banca matriz considerase que la moderación de la inflación se daría a un ritmo menor, previendo que converja a la meta del 4% hacia inicios del próximo año.
Por otro lado, la inflación subyacente, que excluye los precios de frutas y verduras, se ubicaría en 4,3% al cierre del año, esto es, 0,2 puntos porcentuales superior a la anterior proyección y señala que la inflación persiste aun excluyendo los componentes volátiles.


